Cómo crear una portada para un álbum ilustrado infantil

La portada de tu álbum ilustrado es la carta de presentación y tiene máxima prioridad. El 80% del éxito de venta depende de la portada y en ella tienes que conseguir introducir los elementos adecuados para llamar la atención de los pequeños lectores y cautivarlos.

Así que no hagas cualquier portada para tu álbum. Sácale todo el partido con estos consejos.

Conceptos previos.

creatividad para niños

 La portada será para un libro infantil, recuérdalo.

A veces queremos hacer una portada que se desmarque tanto que acabamos alejándola del género que representa, creando portadas con un cariz adulto, echando abajo todo nuestro trabajo.

No tiene por qué ser todo multicolor y brillante, tal vez tu cuento es triste, pero demuéstralo con colores y técnicas que respeten el género infantil.

Deja la portada para el final.

Asegúrate de que tu álbum ilustrado está totalmente acabado. Puedes visitar el post sobre cómo crear un álbum ilustrado infantil. Esto te ayudará a la hora de crear la portada, pues sabrás englobar lo que hay dentro, teniendo en cuenta la historia, las tonalidades de tus dibujos, el estado de ánimo en la historia, si es dulce, tranquila, enérgica etc.

Deja claro que es un álbum ilustrado infantil.

Piensa que tu libro puede aparecer rodeados de otros géneros, tal vez lo colocaron en el límite entre la literatura infantil y los libros de marketing, autoayuda o novela fantástica. Evita que se confunda con ellos haciendo que tu portada grite que esto es para niños. Esto también gustará a los adultos que aman el género.

Llama la atención para que el niño se acerque a tu libro.

Si tu libro se ve desde la otra punta de la librería y al mirar leo “CUENTO” en negro sobre fondo blanco, sin nada más. Habrás conseguido que vea tu libro, pero no que me acerque a él. Crea elementos que me hagan ir hasta allí y coger tu libro. ¡Ojo! Esto no significa que tengas que poner el título en gris claro y con una tipografía super diminuta para obligarme a acercarme y leerlo bien, porque si me obligas a esforzarme, pasaré de él.

Más adelante veremos algunos elementos que te puedan ayudar a conseguir esto, pero recuerda, haz que los peques cojan tu libro. O clique si es digital.

 

Sé congruente.

Deja claro que lo que encontrará en el interior del libro se refleja en la portada.

Que no haya dudas de lo que contarás en el libro, es decir, si es de aventuras, no hagas una portada que recuerde a un cuento de amor.

¿Te imaginas una portada con una muchacha asustada, agarrando fuerte su capa de capucha roja, en un bosque, donde se ve de fondo la figura en sombras de un extraño animal y que al abrir el libro resulte ser La Bella y La Bestia? Pues eso no es congruente.

La regla Z.

Al contemplar una portada, los ojos recorren un camino muy concreto, según estudios de venta.

Comenzamos por la esquina superior izquierda, deslizándolo hasta la derecha y luego la desplazamos en diagonal hasta la esquina inferior izquierda para terminar en la esquina inferior derecha, es decir, hacemos una Z con la mirada, para analizar de un primer vistazo la portada del libro que tenemos en las manos.

Aprovecha esta situación colocando los elementos más importantes dentro de estas líneas.

Tal vez pienses que lo obvio es poner el título en la parte superior, pero el título es lo único que sabemos con seguridad que se va a leer si se ha detenido en nuestro libro. Así que podrías aprovechar esta sección para poner una frase gancho. Hablaremos de ella más adelante.

Comenzamos.

escribe para niños

 Crea bocetos de tu portada para hacerte una idea de cómo quedará. Este es un punto lógico si a la hora de crear tu álbum has seguido los consejos que di en el post anterior.

Ten claro el tamaño de la portada, contraportada y lomo. Si lo va a editar una editorial, pide que te den las medidas correctas, contando con los márgenes de sangrado.

Recuerda dejar los márgenes adecuados para que tu imagen no se recorte al pasar por imprenta. Luego te explico cómo hacer esto.

El título es importante.

Piensa bien tu título, es importante que lo tengas claro a la hora de diseñar tus primeros bocetos para la portada.

Como ya hemos comentado, deja claro de que género es tu libro, puedes visitar las librerías, tanto físicas como digitales como Amazon y buscar libros afines al género de tu álbum. E inspirarte de los más vendidos… pero no te copies, no seas cutre.

Puedes guardar 3 o 4 de las que más te gusten y trabajar en tu idea.

Creando los bocetos.

Diseña tus bocetos, añadiendo el título, subtitulo, nombre y frase gancho.

No te quedes con la primera idea, prueba a hacer varias, cambiando los elementos de lugar, tanto textos como los dibujos de la imagen.

Tómatelo con calma, te aconsejo hacer varias pruebas en días distintos. Realiza pruebas totalmente distintas y deja respirar los diseños. Esto hará que los veas más claros y te decidas por algo realmente interesante.

A mí las portadas me gustan mucho porque me obligan a hacer una ilustración potente y eso me motiva. Intenta sentirte igual y disfruta haciéndola, el lector lo notará y más si es un niño, pues aún sus instintos son fuertes.

Imágenes y colores.

como hacer cuentos ilustrados

Tu imagen de portada tiene que decirlo todo, como ya he comentado a lo largo del artículo.

Hay que tratar de evocar sentimientos al lector, llevarlo a tu terreno para que se introduzca de lleno en tu libro.

Como los lectores potenciales son niños, haz que el mensaje sea claro, no confundas con demasiados elementos.

Si tu álbum tiene un protagonista destacado, úsalo en la portada. Haz que sea un personaje “guay” que llame la atención de los pequeños o incluso hacer que se sientan identificados con él.

Utiliza colores que vayan de acuerdo con tu obra.

Si trata de un cuento nocturno, donde las ilustraciones son oscuras y de colores fríos, sigue la línea para crear la portada.

Te aconsejo meter algún color que contraste, eso le dará más fuerza a la imagen y llamará la atención del lector.

Te pongo un ejemplo, siguiendo con la ambientación en escenarios nocturnos. Supongamos que el protagonista es un gato y cuentas las aventuras que vive cada noche, cuando sus amos se van a dormir.

Puedes colocar al gato sobre un tejado, usando colores azulados y oscuros. Para añadir el contraste puedes colocar una enorme luna brillante o una farola luminosa.

También podrías hacer que el gato tenga mucha presencia en la imagen y colorear sus ojos de una manera que brillen, que destaque en la oscuridad, si el gato es negro, mejor que mejor, pero puede verse oscuro simplemente por ser de noche.

Esto hará que el lector tenga una idea de lo que puede ver en el interior, pero ojo, no cuentes en la portada nada de lo que ocurrirá dentro del álbum. Eso déjalo para cuando lo compren y lo lean.

Haz que al observar la portada sepa que va de acción, aventuras, amor, de un niño en el colegio, un astronauta, o un perro bailarín.

Si tu álbum ilustrado tiene un protagonista humano, es aconsejable que lo destaques, para que los niños se sientan identificados.

Un pequeño tip es que mire directamente al lector, o poner un primer plano en el que se vean los ojos, y que incluso miren al lector, pues esto siempre llama mucho la atención, al igual que cuando vamos por la calle y nos percatamos de que alguien nos mira. Es psicológico.

La tipografía.

Vamos con el punto que más les costará a algunos. ¿Qué tipografía elegir?

Antes de nada, enumeremos los elementos de nuestra portada que tendrá texto.

  • Título. Aconsejo que se escriba el título en mayúsculas, aunque no es estrictamente necesario. Llamará más la atención.
  • Subtítulo. Su tamaño nunca será tan grande como el título.
  • Nombre de autor.
  • Frase gancho. Una frase gancho es una frase que se coloca en la portada para atrapar al lector.
  • sinopsis.
  • Otros datos. Tales como el correo electrónico, la página web y la editorial.

Entiende que el texto es un elemento más de tu creación y como tal, debe estar acorde con el espíritu de tu trabajo.

La tipografía habla.

La tipografía del título tendrá su propia presencia y debería de ser reconocible aunque no se muestre el resto de la portada, así que tenla muy en cuenta.

Como comenté al principio, en los bocetos, introduce también el título con una tipografía creada por ti (a grandes rasgos, sin complicaciones).

Esto te ayudará a saber si quieres una tipografía de palo seco o con serif, si la deseas gruesa o delgada, o si se adaptará a alguna forma concreta.

Debes captar la esencia de tu obra y para ello, tienes que asegurarte que no desentona, sino que enriquece la propia portada.

Otro método podría ser escribir el título en un programa de edición de imágenes, tipo Photoshop, sobre la imagen que hayas creado para la portada (o el boceto), e ir probando distintas tipografías, hasta encontrar la que más te guste y encaje con el diseño y tu libro.

No uses la tipografía por defecto.

Una vez tengas la idea de la tipografía que te gustaría utilizar, modifícala un poco, nunca la dejes tal y como viene por defecto. Por ejemplo alargando el rabito de la R, o la L, o cualquier otra letra. También puedes darle una forma especial a alguna de ellas, por ejemplo, siguiendo el ejemplo del cuento nocturno del gato, añádele orejas de gato a la letra O. Tal vez este último ejemplo te parezca excesivo, pero lo importante es que entiendas que debes modificar algo en la tipografía, aunque sea hacerla más ancha. Pero haz que todo el producto sea tuyo y hazlo bonito.

¡Que se entienda, por favor!

dibujos infantiles

 He visto libros en los que cuesta mucho leer lo que ponen letras tan barrocas y reiladas que no ayudan a su lectura. Puedes utilizar tipografías con trazos muy trabajados y que aun así se lea perfectamente. Recuerda que lo tiene que leer un niño.

Puedes utilizar dos tipografías distintas, ¡pero NO más!                

Ya he dicho que el tipo de letra para el título es importante y que merece mucho la pena que lo edites un poco para personificarlo y darle valor.

Pero ¿qué pasa con el resto del texto que aparece en la portada, lomo y contraportada?

También es importante, y es necesario que se integre bien en el diseño. Haz que tenga cierta relación con el título, aunque no es necesario usar la misma tipografía.

Te explico con algunos ejemplos a qué me refiero:

– Mismo color, distinta tipografía: Por un lado, puedes utilizar el mismo color en ambos textos, tanto el título como el nombre, frase gancho, sinopsis…  aunque utilices distintas tipografías.

– Misma familia o acabado similar: Otro ejemplo es que si en el título usas una tipografía de serif, utilices otra de la misma familia o que al menos tenga también serif. Eso le dará la homogeneidad que necesitas.

– Distinto color, distinta tipografía: Tal vez quieres que los colores no estén relacionados para así resaltar más aún el título y diferenciarlo del resto.

– Misma tipografía, distinto tamaño: Si decides usar exactamente la misma tipografía, trata de jugar con los tamaños.

La tipografía es una extensión de tu álbum por lo que ha de estar en concordancia con lo que se cuenta.

Si tu álbum ilustrado va sobre las aventuras de un hada diminuta. Utiliza una tipografía delgada, ligera y elegante. Esto casará más que una tipografía pesada, gruesa y tosca.

Si por el contrario quieres hablar sobre historias orientales, del antiguo Japón, trata de buscar una tipografía acorde con ello y no utilices tipografías góticas que quedarían mejor si tu cuento tratase de caballeros y princesas medievales.

¿Se entiende lo que quiero decir?

Todo en la portada, incluso la forma de las palabras te ha de evocar la historia que encontrarás dentro del libro.

Tratamiento de los textos.

ilustración infantil

Haz que los textos resalten en la portada, pero sin apagar la imagen. Adecua el contraste.

Ha de ser llamativo y se tiene que ver bien. No los hagas demasiado grandes, como he dicho, que no opaquen la imagen.

Aquí el secreto es que se trabaje con mesura y equilibrio. Evita hacerlos tan pequeños que cueste leerlos o pasen desapercibidos.

Un truco para comprobar que está correcto es hacer una visualización en pequeño, tal y como lo verías en una página web de catálogo de libros, como Amazon o La casa del libro. Como mínimo el título ha de ser legible.

En resumen. Que sea legible, se vea bien y llame la atención sin machacar el fondo.

¡Cuidado con los efectos!

Por favor, no recargues los textos, hoy día, 2017, no se llevan textos recargados de efectos. Con uno o dos máximos estará más que bien… ¡si es que lo necesita!

Está bien meter tal vez una sombra que separe el texto de la imagen de fondo, pero no abuses con brillos, destellos, relieves…

Busca la armonía en el color.

Si te dedicas al diseño o la ilustración ya sabes lo importante que es el color. Esto hará que tu texto resalte y quede bonito.

Hay que ser armonioso con el resto de la portada.

Esto no significa que si la portada es en su mayor parte azul, el texto tenga que ser un azul más claro u oscuro para que haya contraste. Puedes utilizar perfectamente el naranja, que es el opuesto y aun así quedar armónico. Pero tal vez un morado, podría no quedar tan bien y vistoso. Como he dicho antes, trata de crear cierto contraste sin que pierda armonía.

Lomo y contratapa.

cuento para niños

Diseñando el lomo.

Ya tienes tu portada creada o al menos bien definida y ahora vas a dar paso a diseñar el lomo, cosa que ya tenías que tener abocetado, puesto que lo primero es hacer bocetos de la tapa del libro junto al lomo y contratapa.

Lomo estrecho.

Si tu álbum ilustrado infantil tiene muy pocas páginas, el lomo tal vez sea demasiado estrecho para añadir texto y diseños. En este caso bastará con utilizar el color general de la portada, pudiendo hacer que sea una extensión de la misma, es decir, si tu cubierta tiene un campo verde con un cielo de fondo, puedes hacer que siga viéndose en el lomo, continuando la imagen. Aunque puedes utilizar colores llamativos que destaquen, y ahora veremos por qué.

Pero supongamos que tu lomo es lo suficientemente ancho como para poder utilizar textos y diseños.

Lomo ancho.

Esto es magnífico y es algo que no puedes descuidar. ¿Por qué? Porque si tu libro va a estar impreso, es posible que lo coloquen en un estante entre otros libros y todos queremos que nuestro lomo DESTAQUE entre tantas franjas de colores y textos, o sea, entre los lomos de los otros libros. Por eso, aunque fuese delgado, haz que llame la atención utilizando los colores.

Aquí, es más importante que nunca crear contraste. Puedes continuar con la imagen de portada, como he dicho antes, pero haz, como sea, que el texto resalte. Incluso si para ello tienes que utilizar de fondo un color plano.

Una vez más, la importancia de la legibilidad de la tipografía en el título.

No te atormentes demasiado por añadir imágenes en el lomo, puede ser contraproducente. Pero si decides hacerlo, haz que sea algo que aporte, por ejemplo, y de nuevo, utilizamos la portada del gato nocturno. Puedes poner la cara del gato, o la luna llena, o un pequeño farol. Tal vez la silueta del gato. Pero nada más, no compliques las cosas, lo importante es el título y que se vea bien contrastado y llamativo.

Subtítulo.

En ocasiones puedes prescindir del subtítulo, para no recargar el lomo.

Nombre de autor.

Coloca el nombre del autor en un segundo plano, y este consejo se extiende a todo el diseño de la portada, tanto en la tapa como en el lomo. A no ser que estés creando una nueva tapa para El señor de los anillos, donde J. R .R. Tolkien, el autor, será tan o más importante que el título. Si no eres Tolkien, por ahora, haz el texto más pequeño.

Elementos de la contratapa.

En un libro físico, como ya he dicho, la portada implica el 80% de las posibilidades positivas de que compren el libro, otro 15% es la contratapa.

En la contraportada, es donde le daremos importancia a colocar la sinopsis de nuestro libro.

No voy a entrar en detalles de qué debes escribir ni cómo ya que no es el tema de este post.

Pero te daré algunos tips.

Lo bueno si es breve, dos veces bueno. (Siempre quise decir este topicazo)

No cuentes toooodo el interior de tu álbum en la sinopsis, solo dale unas pinceladas que hagan que el lector quiera continuar sabiendo que se cuece dentro.

Además, si solo para leer la sinopsis tiene que sentarse tranquilo, le hará pensar que lo que hay dentro será muy pesado. Aunque esto en un álbum ilustrado es raro que ocurra ya que suelen tener poco texto y, como no me canso de repetir, lo leerá un niño. Pero no está mal recordarlo.

No cuentes tu vida.

Eso déjalo para alguna página interior. Puedes añadir tu página web, email y algún dato más. Pero eso es todo.

Atrapa al lector con alguna pregunta o alguna frase que afirme algo interesante:

– ¿Alguna vez te has preguntado qué hace tu gato cuando tu duermes?

– Esperó a que sus dueños durmieran para vivir sus propios sueños.

A la hora de diseñar la contra, debes tener en cuenta que es una continuación de tu portada. Sigue utilizando los mismos tonos. Haz que haya aire en el diseño, es decir, que los textos respiren y no esté todo apelotonado. Usa la tipografía que usaste en la frase gancho. Deja sitio para el ISBN, código QR, la editorial y los datos de la web como he indicado antes.

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Resumen.

– Haz bocetos de tu portada hasta dar con el que más te guste.

– Añade los textos en los bocetos para crear una buena composición desde el principio.

– Recuerda la regla Z.

– Haz que la portada invite a mirar en el interior.

– Utiliza las tonalidades adecuadas para tu tipo de historia y haciendo que concuerde con lo que el lector encontrará en el interior.

– Utiliza una frase gancho. No es imprescindible, pero sí aconsejable.

– Destaca a tu personaje principal si crees que ayudará a que los pequeños se identifiquen con él.

Tomate tu tiempo eligiendo las tipografías, no más de dos una para el título y otra para el nombre de autor, subtítulo, sinopsis y frase gancho. Haz pruebas hasta que quedes satisfecho.

Modifica la tipografía, no la dejes por defecto.

– Diseña un lomo llamativo, tanto si es delgado como ancho.

– No satures la contra portada, pon solo los datos más importantes y una breve sinopsis.


Esto es todo ilustradores. Espero que os ayuden estas indicaciones para crear mejores portadas para vuestros álbumes ilustrados.

¿Alguna duda? No te quedes con ella y comenta lo que quieras, te ayudaré en lo que pueda.

Si tenéis mejores consejos o lo hacéis de otra forma más efectiva ¡no dudéis en compartirlas!

El ilustrador de sueños.

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